Y hoy,
sin dar un paso más
me encuentro
inmerso en una nueva realidad
mirando atrás
para ir encontrando piezas
de lo que pensamos
algún día acabar;
armar por completo
una realidad -ideal-
en la que ambos
pudiéramos alcanzar
lo que como fin perseguimos
y como locos ansiamos:
la felicidad;
para así
juntos saber lo que ella encierra,
lo que en ella descansa,
lo que nos puede significar;
el saber, reaprender
con conocerte,
con volverte a ver,
un mundo,
un instante,
una mirada,
un final;
tú frente al abismo
y yo por debajo del mar
de lágrimas de sal
que llora el tiempo
que marca horas y horas
en su infinito tic tac.
O.P.G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario