Y hoy,
sin dar un paso más
me encuentro
inmerso en una nueva realidad
mirando atrás
para ir encontrando piezas
de lo que pensamos
algún día acabar;
armar por completo
una realidad -ideal-
en la que ambos
pudiéramos alcanzar
lo que como fin perseguimos
y como locos ansiamos:
la felicidad;
para así
juntos saber lo que ella encierra,
lo que en ella descansa,
lo que nos puede significar;
el saber, reaprender
con conocerte,
con volverte a ver,
un mundo,
un instante,
una mirada,
un final;
tú frente al abismo
y yo por debajo del mar
de lágrimas de sal
que llora el tiempo
que marca horas y horas
en su infinito tic tac.
O.P.G.
I HAVE A DREAM
viernes, 13 de mayo de 2011
Léeme
Busca, encuentra, abre, léeme
soy un franco, yano mensaje
que vuela, sueña y acaso duerme
oculto siempre dentro de paisaje,
y en el vaivén y avanzar
donde tu te pierdes
y sumerjes
en tu fatídico viaje,
hacia valles, lagos y encantados lares
siempre vestido
con la ilusión en traje.
O.P.G.
soy un franco, yano mensaje
que vuela, sueña y acaso duerme
oculto siempre dentro de paisaje,
y en el vaivén y avanzar
donde tu te pierdes
y sumerjes
en tu fatídico viaje,
hacia valles, lagos y encantados lares
siempre vestido
con la ilusión en traje.
O.P.G.
Volver a volar
Una noche, la luna bajó y se quedó dormida en la geoda que reposa en mi ventana. Ahí pasó un tiempo mágico de resplandores y estrellas. Sin más, tuvo que regresar a donde pertenecía. Desde mis sueños desperté, miré através de la ventana, estrujando la geoda. Sentí de pronto como crecían detras de mi alas. Y es que aún recuerdo como volar.
O.P.G.
O.P.G.
La suerte de sentir
Sentir es un acto que no alberga a la razón, es un hecho que se presenta de facto y sin reservas. Estar frente a quien nos provoca sentir emoción e incertidumbre es además de un acto de suerte, un acto de fuerza de voluntad, de valor; ya que no hay batalla más difícil de ganar que la del amor, puesto que nuestro adversario no es quien habita en nuestros sueños, quien nos roba el aliento y agita nuestra respiración; nuestra pelea es contra la férrea razón, nuestro sentido común, que ante el miedo de poder ser rechazado nos grita alertas y precaución... para no rompernos el corazón. Sentir se agradece, y cómo no agradecer exhalar ese suspiro lleno de dicha y esperanza que nos arranca el recuerdo de nuestro corazón ansiado, corazón ansiado de besos y caricias, lleno de pausa y ritmo lento, que se apresura a murmurar y más se acelera a gritar tu nombre.
O.P.G.
O.P.G.
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