Me miras a los ojos
con cristalinas lágrimas
de azul partida.
Arrojando a un lado
los sobres cargados
de absurda poesía.
Siento el frío verano
penetrar en mi cuerpo
tal y como yo a tí lo hacía.
Tu cabello delata sin tregua
el momento vivido
húmedo, seco y lleno de vida.
Me das un dije en cruz
que sangra mi atea herida
por amor dolida.
Y el viento te lleva
el momento se queda
sólo dejando en mi esta espina.
Diciendo nada dices adiós
dejando vacía
mi agenda de besos por tu partida.
O.P.G.
El tercer verso no tiene madre!! Me gustó mucho mucho mucho!!
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